Probé Todas las Formas de Quitar el Vello Facial. Solo Una Funcionó de Verdad.
Probé Todas las Formas de Quitarme el Vello Facial. Solo Una Funcionó de Verdad.
Déjame ahorrarte el dolor, el dinero y los granitos enterrados.
Con los años me depilé el labio con cera hasta que se me salían las lágrimas, me saqué los pelitos de la barbilla con pinza hasta dejarme puntos rojos, me pasé un rastrillo del súper por la mandíbula y para la cena ya tenía sombra, pagué por hilo, probé la crema depiladora que olía a químico, y hasta reservé un dermaplaning en el spa que costó más que mi despensa.
Seis fracasos dolorosos y caros. Uno que por fin funcionó. Aquí está la diferencia:

Esta era la razón por la que siempre me rendía. La cera arranca, la pinza pellizca, y el rastrillo se me clavaba en la piel delgada del labio. Este solo se desliza por encima, sin ardor, sin jalón, sin los granitos rojos del día siguiente. La primera vez que me lo pasé por el labio hasta me reí, porque esperaba la parte que duele y nunca llegó.

Mi verdadero miedo nunca fue el espejo del baño. Era el espejo del carro en un semáforo. La luz LED integrada ilumina cada vello fino y cada pelito de la ceja que la luz suave de mi baño esconde, así los agarro en mi propio lavabo y no en la luz cruda de una casa ajena. Suena a poco. Es la función por la que pelearía.
La parte más cruel de la cera es la espera. Tienes que dejarlo crecer para que agarre, así que pasas dos semanas siendo justo lo que intentas esconder antes de siquiera poder arreglarlo. Con este no hay etapa de crecimiento ni cita. Lo veo, me lo paso, y desaparece, a la hora de la noche que se me antoje.

Cejas, labio superior, barbilla, mejillas, y el bello de durazno que nadie te advierte. En cuanto quité el bello, mi base dejó de acumularse en él y de verse manchada, y quedó como en los anuncios. Una sola herramienta hizo el trabajo de mi pinza, mi rastrillo y mi cita de hilo. Confieso que también lo he usado en las piernas.

Es del tamaño de un labial y igual de silencioso. Se carga con cable USB-C como mi celular, se tapa, y vive en mi bolsa. Sin silla de spa con la cara de una extraña a dos centímetros, sin cita fija en el calendario, sin testigos. Se volvió lo privado que hago por mí, y por eso me encanta.
Hice la cuenta y me dio un poco de coraje. Un dermaplaning de spa o unas cuantas ceras cuestan más que este aparato, y se van en cuanto te levantas de la silla. Este lo compré una vez y lleva meses en mi bolsa. Los rastrillos "milagro" del súper en los que gasté por años nunca se le acercaron.
Esta es la parte que no esperaba. Lo que gané no fue piel más lisa. Fue dejar de pensar en eso. Ahora paso frente a una ventana con sol y no me encojo. Me acerco en las fotos sin el tironcito de barbilla. Seis métodos pasaron años administrando el problema. Este es el primero que, en silencio, lo hizo desaparecer.

Depiladora 2 en 1 · Champagne Gold
Producto cosmético de uso externo. Enjuaga solo el cabezal y mantén el cuerpo seco. Los resultados varían de persona a persona.
Antes de pensarlo de más
No. Se desliza por la piel, así que no jala el vello como la cera ni corta como el rastrillo. Suave para el labio y la barbilla.
Corta al ras y limpio, y como no hay etapa de crecimiento, lo usas apenas ves que sale de nuevo. Sin esperas y sin la sombra del rastrillo.
Es del tamaño de un labial, se recarga con USB-C, y se tapa para vivir en tu bolsa o maleta.